viernes, 20 de mayo de 2011

El pasado martes 17 de mayo, el ministerio del insterior a través de su cabecilla, Rodrigo Hinzpeter anunció a Chile la suspensión del uso de gases lacrimógenos en el actuar de carabineros. En aquella ocasión manifestó que el gobierno se encuentra tranquilo y seguro de que los químicos utilizados no son nocivos para la salud, y que son los mismos que se han usado por décadas.

En tiempos donde las protestas y las manifestaciones sociales se han incrementado debido a HidroAysén, la reforma a la educación y el próximo 21 de mayo, parece una decisión errónea que deja en desventaja al gobierno frente a estas movilizaciones. Pero aquí no se acabaría todo. Hinzpeter indicó que se realizarían todos los estudios médicos para verificar la nocividad de los artefactos en cuestión.

Tres día después, el viernes 20, a un día del polémico 21 de mayo, el mismo ministro asegura que los análisis ya se han realizado y que los gases lacrimógenos pueden volver a utilizarse.

La interrogante fue resuelta por La Moneda a través de un estudio encargado al Ministerio de Salud, un informe de la Federación de Científicos de Estados Unidos y un estudio de un organismo norteamericano, equivalente a la Asociación Chilena de Seguridad. Además de todo ésto, se le solicitó un certificado a la empresa fabricante de estos químicos que exprese que en su uso por más de 60 años, jamás han sido causa de daños a la salud ni de efectos abortivos. Finalizando, Hinzpeter agregó que todo el material recopilado por el ejecutivo para tomar esta decisión estará a disposición de la prensa oportunamente.

Obviamente, lo dichos del ministro sorprendieron y no dejaron callados a ciertos sectores políticos de La Concertación, los cuales cuestionaron de inmediato el giro del gobierno en sólo tres días, e incluso tildaron la medida como "una ridícula señal de la improvisación gubernamental".

Uno de los primeros fue Pepe Auth, quien dijo "Uno esperaría del jefe de gabinete que sus decisiones fueran reflexionadas y no en función del rating. El Gobierno está dando palos de ciego y ahora que se dan cuenta que el rechazo es tan mayoritario, la única respuesta es reponer las lacrimógenas", comentó el jefe de la bancada de diputados del PPD, Pepe Auth.

Los diputados DC Gabriel Silver y Patricio Vallespín hicieron hincapié en que sí tienen antecedentes y estudios que avalan la toxicidad de las bombas lacrimogenas. Por otra parte, Vallespín agregó: "lo único que se logra con estos anuncios es fortalecer la represión y la violencia, propia de los tiempos de la dictadura" y que "es una provocación para miles de personas que buscan manifestarse legítimamente".

Por su parte, Sergio Ojeda, el presidente de la comisión de derechos humanos de la cámara, también rechazó la decisión, catalogándola como un extraño cambio de actitud y una abierta provocación a lo que hace el escenario del próximo 21 de mayo más preocupante.

Otro que apoyó la medida fue el director de carabineros Eduardo Gordon, quien declaró que siempre ha estados seguro que Carabineros de Chile trabaja con material certificado, que no causa danos a la población. "Jamás Carabineros pondría en riesgo la salud ni la vida de las personas, por el contrario. Además no olvidemos también que permanentemente está expuesto a estos gases nuestro personal", agregó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario